2026-08-29

Cuánto cuesta una página web en España en 2026

Cuánto cuesta una página web en España en 2026

Por qué los precios van de 300 a 15.000 €, qué entra de verdad en un presupuesto y qué gastos anuales nadie menciona al firmar.

Si ha pedido tres presupuestos, probablemente tenga tres cifras que no se parecen en nada: 400 €, 2.200 € y 7.000 € por lo que usted describió como el mismo encargo. No es que dos de los tres le estén engañando. Es que las tres propuestas describen trabajos distintos, y el presupuesto no lo explica.

Este artículo no es una lista de precios. Es la explicación de por qué varían tanto, qué se queda fuera casi siempre y qué gastos aparecen después, cuando la web ya está en marcha.

Todos los importes van sin IVA, como es costumbre en el sector.

Los rangos reales del mercado español

Estas son las horquillas que se manejan en España en 2026 entre agencias y profesionales independientes:

Tipo de proyecto Precio de mercado
Landing page 300 – 1.500 €
Web corporativa 800 – 3.500 €
Web corporativa con SEO 2.000 – 5.000 €
Tienda online 1.500 – 8.000 €
Desarrollo a medida desde 2.500 €

Para una pyme, el tramo habitual está entre 800 y 6.000 € según lo trabajado que esté el diseño, el contenido y la parte de posicionamiento.

Nuestros precios se sitúan por debajo: landing desde 185 €, web corporativa desde 460 €, tienda online desde 1.150 €. La diferencia no tiene misterio y conviene decirla en voz alta: trabajamos en remoto, sin oficina en Madrid ni equipo comercial, y no vendemos módulos que usted no va a usar. No es magia ni es que recortemos en seguridad; es una estructura de costes distinta.

De qué depende realmente el precio

Cuatro factores explican casi toda la variación.

El diseño. Una plantilla con los colores cambiados y un diseño creado desde cero para su marca son trabajos con una diferencia de horas enorme. Ambos pueden quedar bien. Solo uno se parecerá únicamente a usted.

El número de páginas y de idiomas. Cinco páginas en un idioma no es lo mismo que quince en tres. Y ojo: el segundo idioma no cuesta la mitad que el primero, cuesta casi lo mismo si hay catálogo, porque cada ficha de producto hay que traducirla y luego mantenerla.

Las funcionalidades. Un formulario de contacto es media hora. Un carrito con pasarela de pago, cálculo de portes por zonas, gestión de stock y correos automáticos es otro proyecto entero.

Las integraciones. Conectar la web con su programa de gestión, con un CRM o con la facturación es la partida que más se subestima. Su precio no depende de la web, sino de qué software usa usted y de si permite conexión por API o solo intercambio de ficheros. Es lo primero que hay que comprobar, y muchos presupuestos ni lo mencionan.

Lo que casi nunca está incluido

Aquí es donde los presupuestos baratos dejan de serlo. Compruebe uno por uno si están en el suyo:

Los textos. Muchísimos presupuestos asumen que usted los entrega. Si no lo hace, el proyecto se para durante semanas o acaba con textos de relleno que no venden nada. Redactar el contenido de una web corporativa son entre 200 y 600 €, y es dinero mejor invertido que casi cualquier otra partida.

Las fotografías. Las imágenes de banco se reconocen y restan credibilidad, sobre todo en servicios locales. Una sesión de fotos propia va aparte.

Los textos legales. Aviso legal, política de privacidad y política de cookies son obligatorios. Un generador automático da un resultado genérico que puede no cubrir su caso. Que los revise un abogado cuesta poco comparado con el riesgo.

El SEO técnico. Estructura de URL, etiquetas, velocidad de carga, datos estructurados, sitemap. Algunas propuestas lo incluyen y otras lo cobran aparte por 300 a 2.000 €. La palabra «SEO» en un presupuesto no significa nada por sí sola: pregunte qué acciones concretas incluye.

La migración desde su web actual. Si tiene una web con contenido, pasarlo es trabajo. Y si tiene posiciones en Google, hacerlo mal las destruye.

La formación. Que alguien de su equipo aprenda a actualizar la web sin depender del proveedor para cambiar un teléfono.

Los gastos anuales que aparecen después

El precio de construcción es un pago. La web tiene además un coste de mantenimiento que conviene conocer antes de firmar:

  • Dominio: 10 – 15 € al año
  • Alojamiento: 60 – 300 € al año según el tipo
  • Mantenimiento: 50 – 300 € al mes, o por intervenciones sueltas
  • Certificado SSL: normalmente incluido en el alojamiento
  • Licencias de plugins o temas, si los hay: variable, y se renueva

En total, entre 400 y 1.100 € anuales para un proyecto normal. No es letra pequeña ni un abuso: es lo que cuesta que una web siga en pie, actualizada y sin agujeros de seguridad. Lo que sí es un problema es descubrirlo en el mes trece.

Por qué la web de 299 € sale cara

No porque esté mal hecha necesariamente. Porque a ese precio hay partidas que, sencillamente, no caben.

Lo que falta suele ser lo mismo: plantilla sin personalizar que comparte con otros cientos de negocios, sin optimización de velocidad —y la velocidad afecta al posicionamiento y a la conversión—, sin SEO técnico, con textos genéricos, sin documentos legales adaptados y sin nadie a quien llamar cuando algo deje de funcionar.

El resultado típico llega a los seis meses: la web no aparece en Google, no genera contactos, y rehacerla cuesta más que haberla hecho bien la primera vez, porque hay que deshacer antes de construir.

Dicho esto, hay un caso en que una web barata es la decisión correcta: cuando usted todavía no sabe qué necesita. Si acaba de empezar y quiere una presencia mínima mientras valida el negocio, gastar 400 € y rehacerla en un año es más sensato que gastar 4.000 € en algo diseñado para una empresa que aún no existe. Lo importante es que sea una decisión consciente y no un malentendido.

Cómo leer un presupuesto para poder compararlo

Un presupuesto que diga «diseño de página web: 1.500 €» no le sirve para nada: no puede compararlo con otro que ponga 2.200 € porque no sabe qué hay dentro de cada uno.

Pida que aparezca desglosado y con estas siete cosas claras:

  1. Cuántas páginas y cuáles.
  2. Qué idiomas, y quién paga las traducciones.
  3. Si el diseño es plantilla o propio.
  4. Qué integraciones entran y con qué sistemas concretos.
  5. Cuántas rondas de correcciones incluye el precio.
  6. Plazo con fechas, no «unas semanas».
  7. Qué pasa después de la entrega: garantía, soporte y a qué precio.

Y dos preguntas que casi nadie hace y que evitan disgustos: ¿de quién es el código y de quién es el dominio cuando terminemos? y ¿qué ocurre si quiero cambiar de proveedor dentro de un año? La respuesta debería ser que todo es suyo desde el primer día y que puede llevárselo sin permiso de nadie. Si el proveedor esquiva estas preguntas, ya sabe bastante sobre cómo será trabajar con él.

Plantilla o desarrollo a medida

No hay una respuesta buena para todos, así que va la nuestra sin adornos.

Una plantilla bien elegida y bien personalizada es suficiente para la mayoría de webs corporativas de pyme. Quien le diga que siempre necesita desarrollo a medida le está vendiendo horas.

El desarrollo propio empieza a compensar cuando hay lógica de negocio particular: precios distintos por tipo de cliente, conexión con su programa de gestión, área privada, catálogos grandes con filtros específicos, procesos que ninguna plantilla contempla. Ahí la plantilla se convierte en una pelea constante contra el sistema, y sale más cara en mantenimiento de lo que ahorró al principio.

La pregunta útil no es «¿plantilla o a medida?», sino «¿qué parte de mi negocio no cabe en algo estándar?». Si la respuesta es ninguna, ahorre el dinero.

Qué hacemos nosotros

Damos el presupuesto en un día laborable, con el alcance por escrito y el desglose de qué entra y qué no. Sin fase previa de «primero nos reunimos y ya veremos», y sin cifras que cambien a mitad de proyecto porque apareció algo que estaba desde el principio.

Nuestro trabajo habitual no es solo la web: es conectarla con el resto —stock real, pedidos que entran en la gestión, facturación— que es donde una web deja de ser un folleto y empieza a ahorrar horas.

Si quiere una cifra para su caso, cuéntenos qué necesita y qué usa ahora. Puede ver los tipos de proyecto y los rangos en la página de servicios, cómo trabajamos paso a paso en la de proceso, y las condiciones concretas para Madrid en su página de zona.

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